martes, 20 de octubre de 2009

20.10.09

Samantha (o Sammy, como le gustaba que le llamaran), se disponía a bajar las escaleras de su mansión para ir hasta la planta baja de ésta, para tomar un vaso de agua cuando de repente cayó.
Bajó todas y cada una de las interminables escaleras rodando. Se despertó sobresaltada ( no era para menos). Afortunadamente, sólo había sido una pesadilla, o mejor dicho, otra.
Samantha no podía dormir. Era la tercera pesadilla en aquella noche.
Mientras miraba su antiguo reloj analógico, se dijo para sus adentros: - Mañana me espera un dia duro, intentaré conciliar el sueño de nuevo, que aún es medianoche.-Aunque en realidad ella misma sabía que después de aquellas tres indeseables pesadillas, aquello, le resultaría totalmente imposible...

2 comentarios:

  1. Amanda (que, por cierto, es uno de los nombres que más me gustan) se parece un poco a mí, nunca salgo de casa sin la cámara y un cuaderno y un lápiz, la fotografía, el dibujo y escribir son prácticamente mi vida. Y que no se preocupe, porque aunque ahora nadie la conozca, al final no se olvidarán de ella.

    Un beso, Laura :)

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  2. Ö muchisimas gracias bego, por leer y por comentar!! a mi tambien me gusta ese nombre jeje
    un beso para ti tambien(K)

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