Bajó todas y cada una de las interminables escaleras rodando. Se despertó sobresaltada ( no era para menos). Afortunadamente, sólo había sido una pesadilla, o mejor dicho, otra.
Samantha no podía dormir. Era la tercera pesadilla en aquella noche.
Mientras miraba su antiguo reloj analógico, se dijo para sus adentros: - Mañana me espera un dia duro, intentaré conciliar el sueño de nuevo, que aún es medianoche.-Aunque en realidad ella misma sabía que después de aquellas tres indeseables pesadillas, aquello, le resultaría totalmente imposible...



Amanda (que, por cierto, es uno de los nombres que más me gustan) se parece un poco a mí, nunca salgo de casa sin la cámara y un cuaderno y un lápiz, la fotografía, el dibujo y escribir son prácticamente mi vida. Y que no se preocupe, porque aunque ahora nadie la conozca, al final no se olvidarán de ella.
ResponderEliminarUn beso, Laura :)
Ö muchisimas gracias bego, por leer y por comentar!! a mi tambien me gusta ese nombre jeje
ResponderEliminarun beso para ti tambien(K)